Estonia

Nombre oficial: República de Estonia
Tipo de gobierno: democracia parlamentaria
Fiesta nacional: Día de la Independencia, 24 de febrero (1918) Estonia es miembro de la OTAN desde el 29 de marzo de 2004 y de la Unión Europea desde el 1 de mayo de 2004. Área: 45.227 km² Fronteras: longitud total: 1450,2 km; 768,6 km de frontera marina y 681,6 km de frontera terrestre. Clima: templado Número de islas: 1521. Las mayores islas son Saaremaa, Hiiumaa y Muhu
Temperatura: (temperatura media diurna durante el periodo 1992-2002, datos del Instituto de Meteorología e Hidrología de Estonia) -2.0 ºC en invierno (puede bajar hasta -20ºC, normalmente en febrero) y +19,4ºC en verano (puede alcanzar los +30ºC en julio). Principales grupos étnicos: estonios (68 %), rusos (26 %), ucranianos (2 %), bielorrusos (1 %), finlandeses (1 %)


Principales ciudades:
La capital de Estonia es Tallin (tiene una población de 396.000 habitantes, lo que equivale al 29,4 % de la población total del país, datos de 2005).
Otras ciudades importantes:
Tartu (101.500 habitantes)
Narva (67.100 habitantes)
Kohtla-Järve (46.000 habitantes)
Pärnu (44.400 habitantes)
Moneda:
Corona estonia (EEK); 1 EEK = 100 céntimos.
1 EUR = 15,65 EEK (tipo de cambio fijo).
Idioma
La lengua oficial de Estonia es el estonio, perteneciente a la familia lingüística ugrofinesa y estrechamente emparentado con el finés. Además, mucha gente habla y entiende ruso, finés, inglés y alemán.

Religión
Desde la Reforma, que tuvo lugar en el siglo XVI, la iglesia luterana ha predominado en Estonia. Otras religiones presentes en el país son la ortodoxa griega, ortodoxa rusa, baptista, metodista y católica.
Estonia es un país en rápido desarrollo con un sector turístico importante. Gracias a nuestra hospitalaria política turística, el número de turistas que visitan Estonia cada año duplica el número de habitantes del país. Y desde aquí nosotros también queremos colaborar con esta presentación de la Estonia turística, con la esperanza de recibir cada año aún más visitantes de habla española.
Uno de los aspectos más interesantes de Estonia es su combinación de historia y modernidad. El país sorprende al recién llegado con su arquitectura contemporánea, cómodos hoteles, cafés acogedores, modernas galerías de arte. A la vez, su rica historia se hace realidad en veletas y torres, castillos e iglesias, rojos tejados y muros de piedra. Ya en el medievo, Estonia se convirtió en parte inseparable del mapa cultural de Europa, y el intercambio comercial a través de sus puertos la convirtió en región próspera y de renombre. Una de las ciudades más importantes de la época fue Tallin, ciertamente digna de ser visitada.
Tallin es una de las escasas ciudades que conserva en buen estado sus murallas medievales. Calles empedradas iluminadas por antorchas y faroles, atardeceres sobre edificios de hace cinco siglos, vistas panorámicas desde el alto de Toompea… pero también el traqueteo de los tranvías, los bulliciosos mercados de artesanía, las conversaciones tranquilas en las terrazas de los cafés, los animados festivales y los inolvidables días de la ciudad antigua: todo esto es Tallin. Su casco antiguo es legendario y misterioso como corresponde al de una ciudad milenaria, patrimonio mundial de la UNESCO. La afluencia de turistas habla por sí sola y subraya el atractivo de esta acogedora ciudad histórica.
Si visitan Estonia en verano, no olviden que su capital estival es Pärnu. Pärnu vive por y para el verano, y a veces parece que en las calles de su diminuto casco antiguo se escucha menos estonio que finés, inglés, sueco o ruso. Pärnu y la cercana ciudad de Haapsalu fueron lugares de veraneo favoritos de la familia Romanov y su séquito en la última época de los zares rusos. El microclima de la zona tiene efectos curativos para el organismo humano y por ello desde hace mucho tiempo Pärnu y Haapsalu han sido destinos conocidos por sus pioneras terapias de arcilla. Los modernos balnearios de estas ciudades atraen a miles de turistas todos los años, que valoran su buen servicio, excelente relación calidad-precio y amplia oferta de actividades de tiempo libre.
La costa oeste de Estonia, con sus bellos bosques, pristinas aguas, sencillas pero atractivas casas de campo con tejados de caña, castillos y restos arqueológicos, es de una belleza irresistible. La misteriosa naturaleza y los extraordinarios paisajes de las islas estonias encandilan a todo el que las visita. Hiiumaa, la segunda en tamaño, fue en la antigüedad enclave de piratas y conserva aún leyendas y mitos de aquella época. Las islas son un paraíso para los amantes del senderismo, el ciclismo y la playa. A lo largo y ancho de este tesoro báltico encontramos naturaleza virgen, faros, ruinas de edificios centenarios y restos de la Segunda Guerra Mundial.
La mayor isla de Estonia es Saaremaa, cuya capital cuenta con un impresionante castillo episcopal del siglo XIV muy bien conservado y que por sí mismo justificaría una visita a la isla. Pero además de ser un destino turístico, Saaremaa cuenta con centros balnearios especializados en tratamientos de arcilla.
La ciudad con más tradición universitaria del país es Tartu, capital del sur de Estonia. La universidad de Tartu, fundada en 1632, ha sido a lo largo de los siglos cuna y símbolo del movimiento nacional estonio.
Muy cerca de Tartu se encuentra Otepää, popular centro de esquí donde tienen lugar algunas etapas de los campeonatos mundiales de esquí de fondo. Y en verano Otepää, con sus colinas, sus 130 lagos y sus variados paisajes, es un excelente destino para relajarse y disfrutar de la naturaleza.

Estonia - tierra verde

Estonia se halla enclavada en el norte de Europa, a orillas del mar Báltico. Nuestros países limítrofes son Finlandia, Suecia, Letonia y Rusia. Esta tierra de extensión similar a la de Aragón y de rápido desarrollo, cuenta con casi un millón y medio de habitantes y acoge cada año a tres millones de visitantes.
La actual Estonia es un pequeño país en acción, abierto y liberal, que por el notable desarrollo de la alta tecnología informática, su prosperidad económica y gran inversión extranjera, ha recibido más de una vez los nombres de E-Estonia y el Tigre del Báltico. Estonia es conocida como tierra de hermosa y pura naturaleza, variada vida musical, cafés acogedores y gente amistosa. Así que... si Usted no ha formulado aún sus planes de vacaciones... ¡sea bienvenido a Estonia!
Tallinn - una ciudad con duende
Estonia es conocida, sobre todo, por su Aromántica y legendaria capital, llamada Tallinn, una de las ciudades medievales más bellas y mejor conservadas de Europa.
La ciudad antigua de Tallinn aparece misteriosa e intrigante, propia del primer milenio. No sin razón ha recibido por parte de la UNESCO el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad. Calles angostas a la luz de viejos faroles, caminos empedrados, puestas de sol sobre construcciones seculares, vista del alto de Toompea al mar; y junto a esto, el estrépito del ir y venir del tranvía, bullangueras y divertidas ferias de artesanía, apacibles tertulias en cafés al aire libre, animados festivales e inolvidables fiestas de la ciudad vieja: todo esto es Tallinn.
Es un placer sumergirse en alguno de los íntimos cafés de esta acogedora ciudad, o en una de sus actuales galerías, restaurantes o boutiques. A cada paso es posible detenerse a disfrutar de una apetitosa comida, así como de un esmerado servicio. Por supuesto, le aconsejamos que pruebe la Cocina Estoniana, en la que se entrelaza lo rústico del lugar con lo más distinguido de la cocina clásica universal. Las cafeterías de Tallinn son famosas por sus aromáticos cafés y sus pasteles de frutas del bosque.
La vida de esta sugestiva ciudad no languidece al caer la noche. Tallinn es conocida por sus clubs nocturnos y atractivas salas de fiesta, llegando en esto a ser considerada por nuestros países vecinos como la capital. ¡Incluso se la denomina la Ibiza urbanizada! Si a todo ello se puede añadir el buen precio, entonces se convierte en un adecuado lugar de destino.
También los alrededores de Tallinn ofrecen incontables emociones, como por ejemplo, la de disfrutar galopando a caballo por toda la costa o hacer vela en la bahía. Otra posibilidad es salir fuera de la ciudad y pasear por los senderos de los bosques, entre pantanos y pinares, escuchando el silencio de la naturaleza.
¡Tallinn hay que valorarla con los propios ojos!
 www.tourism.tallinn.ee

Algunas indicaciones
Numerosas personas en Estonia hablan inglés, y también finés, alemán y ruso, por lo que no debe preocuparse si necesita consultar alguna dirección o solicitar ayuda en alguna lengua extranjera.
Los estonianos aprecian su lengua y su cultura y se muestran encantados con el turista que llega del extranjero y las conoce, aunque sea de manera somera.
Aunque a primera vista la población puede parecer reservada, en realidad es muy cordial y tiene una opinión muy favorable del turismo. La reserva y timidez pronto se desvanecen.
Al ser presentados es costumbre dar la mano; y las flores son un obsequio siempre bien recibido especialmente cuando se va de visita.
No se requieren certificados médicos o de vacunación para entrar en Estonia, aunque es aconsejable tener un seguro de viaje.
Las tarjetas de créditos se aceptan en tiendas, restaurantes y hoteles. Los cheques de viaje no se admiten en este tipo de establecimientos pero pueden ser canjeados en los bancos.
Muchas tiendas abren de las 9.00 h. a las 19.00 h. en días laborables; el horario es más restringido en fines de semana. Se pueden encontrar tiendas que permanecen abiertas hasta las 22.00 h. o incluso 24 horas.
Más información: www.estemb.es/estonia